El Mirador de Peña Santa y el Refugio de Vegabaño

19 08 2009

MACIZO DEL CORNIÓN
El mirador de Peña Santa

Subir a las praderas de Vegabaño es llegar a un lugar perdido donde la mente se queda quieta contemplando la belleza arcaica y primordial de una montaña gigante.

Por Actualizado 18.06.2004 14:17 Enviar a un amigo Versión para imprimir

Hayedo cantábrico

Hayedo cantábrico

Subir a las praderas de Vegabaño es llegar a un lugar perdido donde la mente se queda quieta contemplando la belleza arcaica y primordial de una montaña gigante.

La excursión al paraje de Vegabaño es uno de los recorridos más completos que ofrecen las montañas y los valles de los Picos de Europa. La primera parte del itinerario recorre un extenso y frondoso hayedo con ejemplares retorcidos y añosos que en otoño cumplen con su misión de alimentar el suelo de humus con sus hojas marchitadas, llenando el bosque de colores y reflejos alucinantes.

Más arriba, el paisaje está definido por los prados de la majada de Vegabaño, por sus corrales y sus ganados manteniendo una tradición centenaria que forma parte de estas montañas como las nieblas o el gris calizo de las cumbres. Y en medio se encuentra un refugio de montaña con cafetería y comedor para satisfacer a los sedientos excursionistas.

De fondo se presentan las cumbres del Cornión, uno de los macizos montañosos más agrestes e inhóspitos de los Picos de Europa; y, a sus pies, invisible y sereno, discurre callado el río Dobra. La bajada de vuelta a Soto de Sajambre es todavía más salvaje y divertida. Afronta el hayedo por el camino antiguo de la majada de Vegabaño, antes de laconstrucción de la pista forestal, y es donde mejor se aprecia el misterioso poder y el cautivador encanto del haya.

Vista desde el Mirador

Vista desde el Mirador

¿De dónde salimos?
Soto de Sajambre en la comarca de Sajambre.

¿Cómo llegamos?
Por la N-625, que comunica las poblaciones de Riaño y Cangas de Onís, hay que llegar a Oseja de Sajambre, de donde sale una carretera que, tras 4 kilómetros de subida, termina en Soto de Sajambre. La excursión comienza al final del pueblo, a la derecha, por una pista de tierra muy bien indicada después de cruzar el río.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA
Distancia: 10 km.
Fuentes: Hay fuente en Vegabaño.
Desnivel: 400 metros.
Estación recomendada: Primavera, verano y principios de otoño.
Duración: 5-6 horas.
Vegetación: Hayedos y prados de alta montaña.
Cartografía: Mapa Adrados 1:25.000 Picos de Europa Macizo Occidental. El Cornión.

¿Por dónde vamos a ir?

0-10 km
Soto de Sajambre. Hay que ir hasta el final del pueblo y, nada más cruzar el río, girar a la derecha para seguir por la pista de tierra. El tramo hasta el paraje de Vegabaño es por la misma pista forestal atravesando un cautivador hayedo.

3,200-6,800 km
Mirador de Sajambre. En días despejados se ven los pueblos, los bosques, las montañas y los valles de esta atractiva comarca leonesa. El itinerario sigue subiendo por el mismo camino.

6,800-3,200 km
Bifurcación de pistas forestales al llegar a las praderas de Vegabaño. Hay que seguir de frente para subir hasta el refugio de montaña.

7,100-2,900 km
Refugio de montaña de Vegabaño. La majada de Vegabaño es un excelente mirador de la mítica pared sur del torreón calcáreo de Peña Santa sobre el valle de la cuenca alta del Dobra. El siguiente tramo de la excursión discurre por el mismo camino de subida hasta pasar 500 metros la bifurcación de pistas.

7,900-2,100 km
Hay que dejar la pista forestal por un sendero que aparece por la derecha a la altura del arroyo La Rozaca y que discurre en diagonal por la ladera del hayedo.

8,900-1,100 km
El sendero llega a la altura de un riachuelo y sigue descendiendo vadeando el cauce del agua varias veces entre las raíces de hayas gigantes. No hay que alejarse de las orillas del arroyo.
10-0 km
Soto de Sajambre y fin de la excursión.

¿Qué más podemos visitar?

Desfiladero de los Beyos. El río Sella nace pequeño y solitario en una escondida fuente cerca del puerto del Pontón, conocida como la fuente del Infierno. En su camino fluvial recoge las aguas de los arroyos y riachuelos de la comarca de Sajambre y se dirige hacia el mar Cantábrico abriendo un descomunal tajo de piedra en las montañas calizas de la cordillera Cantábrica: el sobrecogedor desfiladero de los Beyos.
Circulando por la carretera de Sajambre a Cangas de Onís las paredes del desfiladero parecen una garganta de piedra oscura y gris cubierta de sombras vegetales y plantas ripícolas durante más de 15 kilómetros. Subiendo a las montañas de los alrededores la brecha del río Sella se contempla como una herida ejecutada sin piedad en el alma de las montañas para separar en dos partes el paisaje.





Bosque de Peloño

19 08 2009

Excursionismo – Desnivel.com Montaña, alpinismo y escalada.

RESERVA FORESTAL
El hayedo de Peloño (Picos de Europa)

El hayedo del Monte de Peloño es el blasón de los hayedos asturianos, con más de 200.000 ejemplares.

Por Actualizado 21.09.2001 14:17 Enviar a un amigo Versión para imprimir

Es una reserva forestal de alto interés como corredor biológico entre los hayedos vecinos de Caso y Sajambre para favorecer la expansión de especies amenazadas y fundamentales en la fauna cantábrica como el oso pardo, el urogallo y el pico mediano, que lentamente van superando los obstáculos para su conservación aumentando el número de ejemplares en algunos bosques de la cordillera.

El espacio medio ambiental se encuentra protegido como Reserva Natural Parcial y está considerado el hayedo mejor conservado de la península Ibérica. En su interior crecen ejemplares de haya en diferentes etapas de desarrollo y madurez, a pesar de que en los últimos años ha sufrido una importante tala de árboles viejos, muy necesarios para el equilibrio ecológico del bosque pero también muy apetecibles para los habitantes de la zona por la enorme cantidad de madera que aportan.

Caminar por la montaña ofrece la posibilidad de llegar con la vista a muchos horizontes. La primera parte del itinerario discurre por terreno llano con buenas vistas panorámicas del hayedo de Víboli y del macizo occidental de los Picos de Europa. Luego, cuando se supera el collado Granceno, el camino se interna en la masa forestal del Monte de Peloño y sólo queda dejar libre a la imaginación para disfrutar plenamente con las visiones y las sensaciones de este paisaje convertido en espectáculo.

Haya centenaria en Monte Peloño

Haya centenaria en Monte Peloño

¿De dónde salimos?
Paraje de Les Bedules, a 3 kilómetros de San Juan de Beleño, en el valle de Ponga.

¿Cómo llegamos?
En Cangas de Onís hay que tomar la N-635 dirección Riaño y, a 11 kilómetros, desviarse a la derecha hacia el valle del Ponga. San Juan de Beleño es el último pueblo del valle. Al llegar a la población hay que desviarse a la derecha dirección Viego y a 3 kilómetros aparece el desvío que indica Les Bedules y Monte de Peloño.

Aunque es pista de tierra, todavía se pueden hacer un par de kilómetros más hasta el paraje de Les Bedules donde hay fuente y sitio para aparcar.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA
Distancia: 13 km.
Fuentes: Hay fuente en el collado Granceno.
Desnivel: 250 metros.
Estación recomendada: Primavera, verano y, especialmente, en otoño por los colores del hayedo.
Duración: 5-6 horas.
Vegetación: Hayas, robles y acebos.
Cartografía: Mapa del IGN 1:50.000, Burón, 15-6, 80.

¿Por dónde vamos a ir?

0-13 km
Paraje de Les Bedules. Llegar hasta el Monte de Peloño no tiene pérdida, pues se trata de seguir la pista principal durante unos kilómetros entre hayas, robles y acebos contemplando las cumbres grises de los Picos de Europa.

3,500-9,500 km
Collado de Granceno. La fuente se encuentra junto a la caseta de la izquierda antes de llegar al collado. El carril que desciende por el valle de la izquierda llega al bonito pueblo de Víboli a través de un frondoso hayedo. La pista principal salva el collado y sigue de frente para penetrar en el corazón del hayedo más famoso y alucinante de la cordillera Cantábrica.

6,500-6,500 km
Después de una larga bajada entre robles y hayas la pista llega a una bifurcación de caminos. Por la derecha se va a la ermita del Arcenorio y al valle de Sajambre después de una larga caminata. Y por la izquierda se llega, a unos cien metros, a las ruinas de un viejo refugio y a una gran pradera donde terminamos la primera parte de la excursión. La vuelta es por el mismo camino.

9,500-3,500 km
De nuevo pasamos por el collado Granceno y sus magníficas vistas.

13-0 km
Paraje de Les Bedules y fin de la excursión.

¿Qué más podemos visitar?

San Juan de Beleño. Es la capital del concejo de Ponga y destaca la completa vista panorámica sobre el valle del Ponga y los cordales rocosos de las montañas de los alrededores. Merece subir a este privilegiado mirador para conocer curiosas casonas del más puro estilo serrano asturiano con establo, cuadra y hórreo; y casas muy bien conservadas del reciente estilo indiano, como se denominan los edificios construidos por los emigrantes que volvieron de “hacer las Américas”.
Algunos ejemplos de estos edificios de varias plantas con galerías acristaladas, suelos de cerámica y adornos de azulejo son la Villa Padua, la Casa de Don Venancio, El Rebollín y las casas de la plaza de la fuente de la Magdalena. La iglesia parroquial también requiere una mirada, es del siglo XVIII y tiene algunos elementos de notable interés como la espadaña, el campanario y el pórtico de entrada.

Sobrefoz. Al tranquilo pueblo de Sobrefoz se accede desde San Juan de Beleño por una estrecha carretera que apenas deja espacio para dos vehículos. Los edificios más notables del lugar son el palacio de la Costaniella, la Casona de la plaza y alguna casa más del siglo XVIII. En el muro exterior de la iglesia hay empotrado uno de los tres relojes de sol de que dispone el pueblo que data del 1773.

Ermita de Ventaniella. Por la carretera que comienza en Sobrefoz para llegar al Salto del Ladrón, se puede acceder al paraje del caserío de Ventaniella, muy cerca del puerto del mismo nombre en las lindes de la provincia de León. El mismo nombre propio de ermita, puerto y caserío procede de la resistencia que presentó el dueño de la venta frente a las tropas árabes que pretendían secuestrar a la hermana del rey Pelayo. El ventero logró expulsar a los musulmanes de sus montañas y salvar a la princesa y, orgulloso, dijo la histórica frase: “ni venta, ni ella”.





Mapa de Ascensiones en los Picos de Europa

19 08 2009

Mapa de ascensiones y excursiones de los Picos de Europa





Ascensión al Niajo

19 08 2009

NIAJO

RIBOTA – LA GUARICIA – NIAJO – POZALÓN – SENDERO LA VALLINA – RIBOTA (circuito)

 

Punto de partida: Ribota (barrio de abajo).

Duración: 6-7 horas.

Desnivel: 1.250 metros.

Dificultad: I:. Desde la pradera de la Guaricia hasta la cumbre del Niajo la ascensión se efectúa por una fuerte pendiente que -en algunos tramos- hace necesario el apoyo de las manos.

Las cimas del Niajo y del Pozalón se hayan unidas por una larga crestería. No tiene mayor dificultad (apenas dos o tres pasos de I:), pero tampoco admite ningún descuido. No se aconseja para aquellas personas que tengan excesivo miedo a la altura (vulgar y erróneamente llamado vértigo).

El desnivel, asequible, es engañoso, pues se gana altura con gran rapidez, gracias a una subida constante desde el pueblo hasta la cumbre, no existiendo descansos para recuperar.

Características: el Pozalón y el Niajo forman un conjunto montañoso que, dada su aislada posición, permiten disfrutar de una amplia panorámica. Dentro de ésta se pueden delimitar cuatro zonas especialmente hermosas y que conforman otros tantos ecosistemas diferenciados:

a) Ten y Pileñes, a su derecha el monte Peloño. Contraste de bosque, pastos de altura y alta montaña;

b) Desfiladero de los Beyos. Desde la cumbre del Niajo se divisan todos los picos que se elevan a ambos lados de esta abrupta quebrada tallada por el río Sella (Canto Loto, La Plana, La Conia, Jucantu…).

c) Valle de Sajambre. Cubierto por un espectacular bosque y atravesado por el río Sella. Las abundantes riegas que vierten sus aguas al cauce principal forman un bonito conjunto de valles secundarios. A vista de pájaro se disfrutará de la contemplación de los cinco pueblos que se asientan en las tierras de Sajambre (Ribota, Pío, Vierdes, Soto y Oseja).

d) la Peña Santa de Castilla, destacándose entre las peñas calizas que configuran el Macizo Occidental de los Picos de Europa.

Dentro de la fauna que puede verse destacan los rebecos y los buitres. Algo más difícil de ver es el alimoche, un ave carroñera que pasa el invierno en la sabana africana. En vuelo predomina el color blanco, con la punta de las alas negra. En esta zona también es posible contemplar el vuelo majestuoso del águila real, pero esta rapaz es más fácil de confundir con otras aves.

Descripción:

Accesos

Se sale de Cangas de Onís por la carretera de Castilla, remontando el curso del río Sella. A la salida del Desfiladero de los Beyos se encuentra la abandonada venta de Covarcil, donde se inicia el ascenso al Puerto del Pontón. Un kilómetro más arriba (aproximadamente) se encuentra un cruce. Se coge la estrecha carretera de la derecha, que baja al barrio de debajo de Ribota.

Ribota – Niajo (3 horas – 3 horas 30 minutos)

Una vez en el barrio de debajo de Ribota, se cruza el río sella por un puente. Comunica con la parte del pueblo que se asienta en la margen izquierda del río. Se sigue de frente en busca de una pista que empieza a remontar bosque arriba. El único problema serio de pérdida tiene lugar nada más pasar un depósito. Existe un cruce que invita a subir por la pista de la izquierda, pero hay que seguir por la de la derecha.

Tras bajar a la riega, en este tramo seca, que marcará la ruta de descenso, se empieza a salvar un fuerte desnivel. Destacar una cavidad descubierta al abrir la pista. Ésta muere a las puertas de una cabaña. Se continúa por el camino que remonta por su derecha.

A los pocos metros se llega a un cruce, aunque el sendero de la izquierda está tan poco marcado que no llama a confusión. Por un hermoso bosque se sigue ganando altura. Hay que pasar un corto tramo ?protegido? por barandillas de madera, que no levantan más de 25 cm. del suelo. El único peligro lo representan estos quitamiedos situados a la altura de los tobillos, aunque quizá sean efectivos para el ganado. Ya se da vista al pueblo de Ribota, unos 600 metros más abajo.

Superada la línea de bosque se encuentra una buena fuente, antesala de La Guaricia Niajo. Esta hermosa campera llama la atención desde el valle cuando se contempla la magnífica silueta del Niajo. Un oasis de verdor colgado sobre el río Sella y al pie de una ladera inaccesible que cae de los espolones del Niajo. Su parte baja se encuentra cerrada por una muria que protege al ganado de precipitarse al vacío.

En este punto hay que dejar el marcado sendero de subida, que vuelve a descender por la vertiente contraria hacia el Desfiladero de los Beyos (al Puente Pasomina -donde arranca el atajo de los pastores al Collao Valdetordos-). Se empieza a remontar, ladera arriba, en dirección al Niajo. Esta panda herbosa y con abundantes cotoyas, se va estrechando acusadamente a medida que se gana altura, hasta formar una empinada crestería que muere al pie de un espolón rocoso. Para evitarlo hay que ir subiendo con leve tendencia hacia la izquierda, de tal modo que, una vez superadas las abruptas pendientes que cierran la ladera por esta mano, pasar a la vertiente que queda oculta a nuestra vista. Se continúa la subida en busca de una canal que se forma entre el espolón antes mencionado y la cima del Niajo (de la que -según se sube- se destaca la cruz que hace de buzón de cumbre).

Niajo – Pozalón (30 minutos)

Las cimas del Niajo (1.739 m.) y del Pozalón (1.743 m.) se hayan separadas por una larga crestería. Para recorrer este tramo se sigue una senda de cabras, suficientemente marcada pero que presenta pasos que aconsejan sacar las manos de los bolsos. La travesía no tiene mayor dificultad (I:), aunque un resbalón puede ser fatal.

Pozalón – Ribota (2 horas -2 horas 30 minutos)

Se continúa por la crestería dando vista al valle de Sajambre. A los pocos metros se llega a una amplia ladera que cae sobre una charca. Ésta se halla situada en un recogido rincón. Al otro lado, remontando las peñas que cierran la charca, se divisa un marcado sendero que atraviesa una zona de praderías. Baja al Collao de Llaete, donde se coge la pista que lleva a Pío.

A la izquierda de la charca se encuentra el Collao Porru Llagu. Marca la entrada a la Vallina, una estrecha valleja muy evidente vista desde el valle de Sajambre. Según se emboca esta canal se da vista al pueblo de Pío. El descenso se efectúa por el Sendero de la Vallina, al principio muy marcado, y que baja en cómodos tornos. Poco a poco la senda va desapareciendo. A media canal estamos descendiendo por una pendiente herbosa, cerrada por la derecha por una línea de paredones.

La parte de abajo de la Vallina está cubierta de árboles. Se puede acometer por la derecha, tomando las paredes de esta mano como referencia. El terreno es malo, lleno de rocas y cubierto de hojas secas. Pueden aprovecharse las ramas de los árboles para agarrarse.

Pasada la Vallina, se sale a una amplia ladera. Convina cotoyas, hierba y caliza, pero el descenso no es tan desagradable como a primera vista parece. Esta ladera cierra por su izquierda una marcada vaguada que baja hasta Ribota. Al otro lado se levanta una peña de roca oscura, reseñar un pequeño desprendimiento de las rocas de su pared, que ha dado lugar a un destacable argayo sobre el fondo de la valleja. Por la derecha de esta peña, entre el bosque, pasa una senda que cruza el cauce seco de la vaguada para entrar en la ladera en que nos encontramos (este camino viene del Collao de la Puerta Cimbera). Es fundamental enlazar con esta senda. Atraviesa la ladera a relativa altura sobre el fondo del valle, en una zona en que abundan las espineras.

Sin perder la referencia de la peña con el desprendimiento, por su izquierda (entre ésta y una zona de prado) desciende un amplio camino al cauce de la vaguada. En el arranque de este camino, que comunica con el Collao de la Puerta Jondera, existe una buena fuente, no es más que el lugar donde brota la riega que baja por la valleja. Nace al pie de un árbol. En caso de no haber enlazado con el sendero de la Puerta Cimbera, hay que bajar al fondo de la vaguada, llegando hasta este lugar. Ahora es fácil seguir la senda, pues baja por la vaguada a la izquierda de la riega.

Un poco más allá se encuentra un prado cerrado con una muria. El sendero pasa por su derecha, entrando en un tramo estrecho en que coincide con la riega. La salida se encuentra cerrada con una portillera, que hay que salvar como se pueda (quizá el paso sea mejor por la zona de prado que hay a la derecha). Al otro lado se vuelve a empalmar con la senda. Ésta comienza a girar hacia la izquierda, dejando la vaguada, para pasar por la parte de abajo de una peña caliza. No se tarda en enlazar con el sendero de subida, en un cruce al que se había hecho referencia al describir la subida, cerca de la cabaña donde se enlaza con la pista.

Decir por último que la pista que se encuentra antes del depósito de agua, según se baja, viene del Collao La Puerta.