Plantas Alpinas en los Picos de Europa

25 11 2009

NATURALEZA Y MEDIO RURAL: ALGUNAS PLANTAS DE LOS PICOS DE EUROPA. Asturias

ALGUNAS PLANTAS DE LOS PICOS DE EUROPA. Asturias
En el recorrido que realicé el pasado mes de agosto por los Picos de Europa, entre Pandébano y La Vega de Urriellu, tuve la suerte de fotografiar diferentes especies vegetales en pastizales de alta montaña y sobre las rocas calizas. La época, determina mucho en las especies que podemos encontrar en floración.
La vegetación viene determinada por variables de latitud, altitud, climatología y suelo. La cercanía al cantábrico, influye fuertemente en el clima, definiendo la pluviosidad y la temperatura. Por otra parte, encontrarnos en un terreno calizo también es decisivo en la presencia de algunas especies vegetales.

 

Merendera montana. Esta planta bulbosa pertenece a la familia de las liliáceas. Sus principios tóxicos se conocen desde la antiguedad. Es típica de prados de montaña. Florece a finales del verano anunciando la llegada del otoño. Florece antes de brotar las hojas.

Succisa pratensis. Planta típica de pastizal perteneciente a la familia de las dipsacáceas. Su color varía del malva al azul purpúreo

Daboecia cantábrica. Especie perteneciente a la familia de las ericáceas. No suele pasar de los 50 cm de alta. Sus flores varían entre rosa-púrpura y blanco. El nombre de cantábrica, no la limita a la cordillera, también aparece en otras partes de la península como en Extremadura. Es planta típica de brezales. Las hojas son vellosas.

Calluna vulgaris. Planta típica de brezales y turberas. Pertenece a la familia de las ericáceas. Vive en brezales, claros de bosque y pastizales, prefiriendo suelos ácidos y calizas descarbonatadas. No suele pasar de los 60 cm de altura. Florece de mayo a septiembre. Se puede encontrar entre el nivel del mar y los 2100 m. de altitud.

Erica vagans. Especie característica de brezales. Puede aparecer entre el nivel del mar y los 1900 m. de altitud. Florece de junio a septiembre. Su color puede variar entre el rosado, lila y blanco.

Parnasia palustris. Familia de las Parnasiáceas. La característica principal de sus flores solitarias es las venas de color verde parduzco sobre sus pétalos. Típica de praderas y turberas.

Euprasia alpina. Planta de pastizales de alta montaña. Pertenece a la familia de las escrofulariáceas. Flor blanca con los nervios de los pétalos marcados en morado. Florece de junio a ocubre.

Genciana pneumonanthe. Pertenece a la familia de las gencianáceas. Flores azules con bandas blancas y solitarias al final del tallo. Típica de brezales, pastizales y turberas. florece de junio a septiembre.

Campanula arvatica. Familia de las campanuláceas. Especie endémica de la Cordillera Cantábrica. Crece en las grietas de los roquedos. Sus hojas son diferentes al de las otras campanulas que podemos encontrar en la península Ibérica, de acorazonadas a orbiculares con 3-5 lóbulos. Florece de julio a agosto

Aconitum vulparia. Al igual que muchas especies de la familia de las ranunculáceas, ésta tiene alto contenido en sustancias tóxicas. Destaca por la floración en color amarillo claro. Se ha utilizado con frecuencia para envenenar a los zorros. Florece de junio a agosto.

Scabiosa columbaria. Pertenece as la familia de las dipsacáceas. Es de tonos violeta-azulado. Típica de praderas calizas. Florece de junio a octubre.

Rhinanthus angostifolius. Pertenece a la familia de las escrofulariáceas. Planta anual típica de prados. Florece de mayo a agosto.

Prunella grandiflora. Planta típica de pastos y claros de bosque. Flores de color azul-violeta de unos 2 cm. Florece de junio a septiembre

Linum viscosum. Pertenece a la familia de las lináceas. Planta que salpica los pastos su color rosado en el verano. Los tallos son viscosos. Florece en julio y agosto.

Eryngium bougartii. Pertenece a la familia de las umbelíferas. Destaca por las flores, brácteas y tallos teñidos de azul intenso. Florece en julio y agosto.

Geranium pyrenaicum. Pertenece a la familia de las geraniáceas. Las hojas están divididas en lóbulos y las flores son de rosa púrpura a lila. Destaca la escotadura de sus pétalos. Florece de mayo a octubre.

Saxifraga paniculata. Pertenece a la familia de las saxifragáceas. Lo que más llama la atención en esta especie son las inclustaciones calizas de las hojas. Forman rosetas redondeadas. Florece en verano. Las flores son blancas o amarillentas.

Saxifraga aizoides. Pertenece a la familia de las saxifragáceas. Tiene las hojas carnosas y las flores de forma estrellada con pétalos amarillos manchados de naranja e intercalados con los pétalos. Frecuente en lugares pedregosos y húmedos. Se encuentra en Picos de Europa y Pirineos. Esta especie también está presente entre la vegetación del Artico, en las Islas Svalbard. Florece de julio a septiembre.

Helianthemum urrielense. Pertenece a la familia de las cistáceas. Es endémica de los Picos de Europa. Crece en pedregales de zonas soleadas y calizas entre 1750 y 2300 m de altitud.
Florece en julio y agosto.

Sedum atratum. Pertenece a la familia de las crasuláceas. Destaca por su color rojizo. Crece sobre zonas rocosas de suelos calizos. Presente en Pirineos y picos de Europa. crece entre 1350-3000 m de altitud. Florece de julio a septiembre.

Arenaria purpurascens. Pertenece a la familia de las cariofiláceas. Flores de color rosado o púrpura claro. Aparece en terrenos pedregosos. Es característica del norte de España. Florece en julio y agosto.

Aquilegia vulgaris. Pertenece a la familia de las Ranunculáceas. Conocida con el nombre común de Aguileña. Crece en claros de bosques y prados frescos., generalmente sobre sustrato calizo. Se conocen sus principios tóxicos. Florece de mayo a agosto.

Armeria cantabrica. Pertenece a la familia de las plumbagináceas. Planta vivaz, dicotiledónea, con cepa leñosa densamente ramificada, una base de hojas lineares dispuestas en forma de roseta y tallos de hasta 20 cm de altos en cuyo extremo superior se disponen las flores agrupadas en glomérulos. Vive en montañas del Norte de la Península, en rellanos o fisuras de roca, generalmente de naturaleza caliza. Florece entre los meses de julio a septiembre.
Fuentes:
- Gómez Marín, E.; Merino Cristóbal, C.; 1997; “Plantas Silvestres del Pirineo aragonés”; Editorial Rueda, S.L.; Ed. 1997.
- Rose, F.; 1987; “Clave de Plantas Silvestres”; Ediciones Omega, S.A.; 2ª Edición.

http://www.ipe.csic.es/floragon/index.php

http://www.asturnatura.com/asturnaturaDB/Flora/Flora.php





La Senda del Arcediano

19 08 2009

Excursionismo – Desnivel.com Montaña, alpinismo y escalada.

La Senda del Arcediano (Picos de Europa)

 

La histórica Senda es una de las más bellas excursiones que ofrece la comarca de Sajambre.

Por Actualizado 02.08.2001 14:17 Enviar a un amigo Versión para imprimir

El origen del popular camino se remonta al siglo XVII, cuando una vecina de Soto de Sajambre subió con sus dos hijos al Alto del Pontón para enseñarles nuevas tierras donde buscar fortuna, pues las cosas no estaban muy prósperas entre las agrestes montañas de los Picos de Europa. Uno de los hijos fracasó en la aventura. En cambio, el otro comenzó como monaguillo y consiguió estudiar la carrera de canónigo, convirtiéndose con el tiempo en arcediano de Villaviciosa. Cuando volvió a su aldea natal su madre estaba vieja y enferma. El sacerdote prometió seguir visitándola con frecuencia para lo que mandó construir un camino que uniera las tierras altas de León con Asturias por el puerto del Pontón, disponiendo rentas, foros y diezmos para llevar a cabo las obras y su posterior mantenimiento por medio de ventas, cuadras y fuentes.

La Senda del Arcediano se ha utilizado durante más de dos siglos por los habitantes de la comarca para desplazarse por las montañas. Después llegaron las carreteras y las modernas vías de comunicación, y la Senda quedó olvidada durante un tiempo.

En la actualidad, y gracias al trabajo de arqueología y al estudio del entorno natural y humano de la región que ha realizado Guillermo Mañana Vázquez, se puede recorrer este camino histórico en su totalidad.

La Senda en otoño

La Senda en otoño

¿De dónde salimos?
Puerto del Pontón, en la N-625, entre Riaño y Cangas de Onís.

¿Cómo llegamos?
Por la N-625, que comunica las poblaciones de Riaño (León) y Cangas de Onís (Asturias). El puerto se encuentra a 14 kilómetros de Riaño y 12 kilómetros de Oseja de Sajambre.

El tramo propuesto en esta excursión discurre entre el puerto del Pontón y Oseja de Sajambre, en sentido de bajada desde el puerto, lo que obliga a disponer de un vehículo de apoyo para subir a los excursionistas al principio de la ruta y después recogerlos en Oseja.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA
Distancia: 8,5 km.
Fuentes: No hay fuentes a lo largo del itinerario.
Desnivel: 500 metros.
Estación recomendada: Primavera, verano y otoño.
Duración: 4-5 horas.
Vegetación: Hayas y pastos de montaña.
Cartografía: Mapa del IGN 1:50.000, Burón 15-6, 80.

¿Por dónde vamos a ir?

0-8,5 km
Puerto del Pontón. La Senda del Arcediano se encuentra señalizada con las marcas rojas y blancas de sendero de gran recorrido. Comienza por un camino ancho, en el mismo collado del puerto, al descender hacia el hayedo.

0,300-8,200 km
El camino pasa junto a la fuente Fonsella. El pequeño venero da origen al arroyo Fonsella y, más abajo, cuando recoge las aguas de otros arroyos de las montañas, se convierte en el río Sella. A pesar del nombre, el auténtico nacimiento del río Sella no este pequeño manantial, sino el venero que brota en la fuente del Infierno, situado muy cerca de este lugar próximo a la curva de la carretera conocida como La Petenera.

2,100-6,400 km
Hay que atravesar la carretera nacional que desciende del puerto del Pontón por la comarca de Sajambre.

3,200-5,300 km
La Senda del Arcediano atraviesa una zona de extensos prados rodeados de bosques de hayas y montañas de piedra. En la época de actividad de la Senda esta pradera, conocida como La Suelta, era el lugar donde se «soltaban» y cambiaban los bueyes de las carretas para afrontar la dura subida del puerto.

3,600-4,900 km
La Senda del Arcediano coincide con el trazado de la carretera. Hay que seguir caminando con cuidado por la cuneta del asfalto.

4,500-4 km
Desvío a la izquierda, cuando la carretera realiza una curva muy cerrada a derechas. En este tramo la Senda está muy bien empedrada y se dirige a los corrales de Los Trabazos.

5,600-3,800 km
Se atraviesan los corrales de Los Trabazos con la mole rocosa de Peña Ten a la izquierda. Más adelante el camino recorre los prados de Verrunde y llega al puente del Bao. Hay que seguir de frente y atravesar la carretera para afrontar una subida suave.

6,400-3 km
El sendero conecta con el camino que desciende del puerto de Panderruedas en el sobrecogedor paraje de Entramboscaminos. Hasta Oseja de Sajambre la Senda del Arcediano se abre paso entre las montañas por medio de escalones de piedra y precipicios vertiginosos.
Hace dos siglos, el sistema de construir estos caminos de montaña, sin ningún tipo de explosivos, consistía en agrietar la pared con barrenas y calentar la roca. Cuando la piedra estaba candente, echaban agua fría de golpe y las rocas se cortaban por donde habían picado con las barrenas. Todavía se aprecian, en algunas rocas, las marcas de los cortes originales.

8,5-0 km
En el último tramo, la Senda del Arcediano recorre un apacible valle, llega a la parte alta de Oseja de Sajambre y sigue de frente hacia Soto de Sajambre en su misión de comunicar León y Asturias. Nosotros giramos a la izquierda a la altura de la fuente de bomba de Quintana para terminar la excursión en las calles de Oseja.

¿Qué más podemos visitar?

Oseja de Sajambre. Es la capital de la comarca de Sajambre, a la que pertenecen cinco pequeños pueblos con poco más de 400 habitantes entre todos. Los pobladores del valle de la cuenca alta del río Sella viven principalmente de la ganadería extensiva y de los servicios turísticos. La ganadería extensiva consiste en ir subiendo los rebaños a los pastos de altura a medida que desaparece la nieve, y en invierno bajarlos de nuevo a las cuadras de los pueblos hasta la próxima temporada.





Bosque de Peloño

19 08 2009

Excursionismo – Desnivel.com Montaña, alpinismo y escalada.

RESERVA FORESTAL
El hayedo de Peloño (Picos de Europa)

El hayedo del Monte de Peloño es el blasón de los hayedos asturianos, con más de 200.000 ejemplares.

Por Actualizado 21.09.2001 14:17 Enviar a un amigo Versión para imprimir

Es una reserva forestal de alto interés como corredor biológico entre los hayedos vecinos de Caso y Sajambre para favorecer la expansión de especies amenazadas y fundamentales en la fauna cantábrica como el oso pardo, el urogallo y el pico mediano, que lentamente van superando los obstáculos para su conservación aumentando el número de ejemplares en algunos bosques de la cordillera.

El espacio medio ambiental se encuentra protegido como Reserva Natural Parcial y está considerado el hayedo mejor conservado de la península Ibérica. En su interior crecen ejemplares de haya en diferentes etapas de desarrollo y madurez, a pesar de que en los últimos años ha sufrido una importante tala de árboles viejos, muy necesarios para el equilibrio ecológico del bosque pero también muy apetecibles para los habitantes de la zona por la enorme cantidad de madera que aportan.

Caminar por la montaña ofrece la posibilidad de llegar con la vista a muchos horizontes. La primera parte del itinerario discurre por terreno llano con buenas vistas panorámicas del hayedo de Víboli y del macizo occidental de los Picos de Europa. Luego, cuando se supera el collado Granceno, el camino se interna en la masa forestal del Monte de Peloño y sólo queda dejar libre a la imaginación para disfrutar plenamente con las visiones y las sensaciones de este paisaje convertido en espectáculo.

Haya centenaria en Monte Peloño

Haya centenaria en Monte Peloño

¿De dónde salimos?
Paraje de Les Bedules, a 3 kilómetros de San Juan de Beleño, en el valle de Ponga.

¿Cómo llegamos?
En Cangas de Onís hay que tomar la N-635 dirección Riaño y, a 11 kilómetros, desviarse a la derecha hacia el valle del Ponga. San Juan de Beleño es el último pueblo del valle. Al llegar a la población hay que desviarse a la derecha dirección Viego y a 3 kilómetros aparece el desvío que indica Les Bedules y Monte de Peloño.

Aunque es pista de tierra, todavía se pueden hacer un par de kilómetros más hasta el paraje de Les Bedules donde hay fuente y sitio para aparcar.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA
Distancia: 13 km.
Fuentes: Hay fuente en el collado Granceno.
Desnivel: 250 metros.
Estación recomendada: Primavera, verano y, especialmente, en otoño por los colores del hayedo.
Duración: 5-6 horas.
Vegetación: Hayas, robles y acebos.
Cartografía: Mapa del IGN 1:50.000, Burón, 15-6, 80.

¿Por dónde vamos a ir?

0-13 km
Paraje de Les Bedules. Llegar hasta el Monte de Peloño no tiene pérdida, pues se trata de seguir la pista principal durante unos kilómetros entre hayas, robles y acebos contemplando las cumbres grises de los Picos de Europa.

3,500-9,500 km
Collado de Granceno. La fuente se encuentra junto a la caseta de la izquierda antes de llegar al collado. El carril que desciende por el valle de la izquierda llega al bonito pueblo de Víboli a través de un frondoso hayedo. La pista principal salva el collado y sigue de frente para penetrar en el corazón del hayedo más famoso y alucinante de la cordillera Cantábrica.

6,500-6,500 km
Después de una larga bajada entre robles y hayas la pista llega a una bifurcación de caminos. Por la derecha se va a la ermita del Arcenorio y al valle de Sajambre después de una larga caminata. Y por la izquierda se llega, a unos cien metros, a las ruinas de un viejo refugio y a una gran pradera donde terminamos la primera parte de la excursión. La vuelta es por el mismo camino.

9,500-3,500 km
De nuevo pasamos por el collado Granceno y sus magníficas vistas.

13-0 km
Paraje de Les Bedules y fin de la excursión.

¿Qué más podemos visitar?

San Juan de Beleño. Es la capital del concejo de Ponga y destaca la completa vista panorámica sobre el valle del Ponga y los cordales rocosos de las montañas de los alrededores. Merece subir a este privilegiado mirador para conocer curiosas casonas del más puro estilo serrano asturiano con establo, cuadra y hórreo; y casas muy bien conservadas del reciente estilo indiano, como se denominan los edificios construidos por los emigrantes que volvieron de “hacer las Américas”.
Algunos ejemplos de estos edificios de varias plantas con galerías acristaladas, suelos de cerámica y adornos de azulejo son la Villa Padua, la Casa de Don Venancio, El Rebollín y las casas de la plaza de la fuente de la Magdalena. La iglesia parroquial también requiere una mirada, es del siglo XVIII y tiene algunos elementos de notable interés como la espadaña, el campanario y el pórtico de entrada.

Sobrefoz. Al tranquilo pueblo de Sobrefoz se accede desde San Juan de Beleño por una estrecha carretera que apenas deja espacio para dos vehículos. Los edificios más notables del lugar son el palacio de la Costaniella, la Casona de la plaza y alguna casa más del siglo XVIII. En el muro exterior de la iglesia hay empotrado uno de los tres relojes de sol de que dispone el pueblo que data del 1773.

Ermita de Ventaniella. Por la carretera que comienza en Sobrefoz para llegar al Salto del Ladrón, se puede acceder al paraje del caserío de Ventaniella, muy cerca del puerto del mismo nombre en las lindes de la provincia de León. El mismo nombre propio de ermita, puerto y caserío procede de la resistencia que presentó el dueño de la venta frente a las tropas árabes que pretendían secuestrar a la hermana del rey Pelayo. El ventero logró expulsar a los musulmanes de sus montañas y salvar a la princesa y, orgulloso, dijo la histórica frase: “ni venta, ni ella”.





El pueblo fantasma de Rubriellos

19 08 2009

Excursionismo – Desnivel.com Montaña, alpinismo y escalada.

CONCEJO DE PONGA
El pueblo “fantasma” de Rubriellos

 

Solamente el pastoreo de los prados que cuelgan entre las montañas de caliza ha permitido sobrevivir a estos pequeños pueblitos escondidos en los rincones más solitarios de los Picos de Europa.

Por Actualizado 07.02.2002 14:17 Enviar a un amigo Versión para imprimir

Hórreo típico asturiano

Hórreo típico asturiano

En esta excursión vamos a conocer los restos de una pequeña aldea abandonada en el concejo de Ponga llamada Rubriellos. Para llegar hasta las ruinas del pueblo hay que subir por un entretenido sendero tallado en las paredes del desfiladero de los Beyos, un camino de escalones de piedra, viendo cascadas, hayedos ripícolas y oscuras cuevas de montaña.

Cuando la aldea de Rubriellos estaba habitada tenía varias casas con sus correspondientes hórreos para guardar el grano y las cosechas, y algunas cuadras para los animales domésticos. De los antiguos edificios del pueblo únicamente se mantienen en pie dos hórreos y varias cuadras. Con el paso del tiempo los edificios se han hundido y la vegetación se está apoderando de las ruinas de la aldea, otorgando al lugar un aspecto desolado y fantasmal.

Las laderas de las montañas que rodean Rubriellos son tan empinadas que resulta difícil comprender el tipo de vida que debían llevar sus habitantes. Es un territorio agreste y complicado que no permite ningún tipo de cultivo. Solamente el pastoreo de los verdes prados que cuelgan entre las montañas de caliza ha permitido sobrevivir a estos pequeños pueblitos escondidos en los rincones más solitarios de los Picos de Europa.

¿De dónde salimos?
Puente Vidosa, en el desfiladero de los Beyos.

¿Cómo llegamos?
Por la N-625 hay que entrar en el desfiladero de los Beyos y llegar hasta el puente Vidosa, que se encuentra en el cruce de la carretera que sube a Viego y San Juan de Beleño. A la altura del puente hay un restaurante donde se pueden aparcar los coches.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA
Distancia: 3 km.
Fuentes: Hay agua en Rubriellos.
Desnivel: 200 metros.
Estación recomendada: Todo el año.
Duración: 3 horas.
Vegetación: Hayas ripícolas.
Cartografía: Mapa del IGN 1:50.000, 15-5.

¿Por dónde vamos a ir?

0-3 km
El coche se deja aparcado en el puente Vidosa y hay que caminar unos 50 metros por la carretera del desfiladero de los Beyos hasta que aparece, muy bien marcada a la derecha, la senda de Rubriellos.

0,300-2,700 km Cuando surgen los primeros jadeos aparece al lado del camino la espectacular cascada de Aguasalio, con 20 metros de caída entre paredes de roca y frondosa vegetación. El agua de la cascada sale de la pared del desfiladero por una oscura cueva, llamada de Todos los Santos, que recoge el agua de lluvia y el deshielo de las montañas de Rubriellos.

1,500-1,500 km
El sendero llega a Rubriellos después de realizar numerosas zetas sorteando hayas y vegetación ripícola, con vistas impresionantes del desfiladero de los Beyos y los enormes muros de piedra que lo forman. Antes de llegar a las viejas ruinas sale un sendero a la izquierda que se dirige a la fuente. La bajada al desfiladero de los Beyos es por el mismo camino: mucha precaución de los tropezones.

3-0 km
Puente Vidosa sobre el bravo cauce del río Sella.

La senda del Cartero

La senda del Cartero

¿Qué más podemos visitar?

Foz de Víboli. Tres o cuatro kilómetros antes de salir del desfiladero de los Beyos, nada más pasar el puente la Huera, sale a la derecha la carretera de acceso al pueblito de Víboli, si se puede dar esta categoría al estrecho camino asfaltado que asciende hasta la aldea de montaña. El camino es tan angosto que la vegetación del barranco roza los cristales del coche, y hay momentos en los que la carretera es un túnel vegetal que sube y sube hasta llegar a Víboli. Es un pueblo de visita obligada por su arquitectura serrana de casas campesinas y un entorno de pura naturaleza asturiana del que cuesta separarse.

La Senda del Cartero. Hasta hace muy poco tiempo la mayor parte de los pueblos y aldeas del desfiladero de los Beyos se han mantenido comunicados por el sistema más antiguo y tradicional que existe, es decir, a pie. La famosa Senda del Cartero es el camino que tenía que recorrer el funcionario de correos de la zona para llevar la correspondencia a tres aldeas beyuscas ancladas en las paredes rocosas de la garganta de piedra. El sendero comienza unos metros después de pasar el puente Vidosa en dirección a León, en pleno desfiladero de Los Beyos, y asciende bruscamente por unos escalones tallados en el propio muro del desfiladero hasta las casas de Biamón. Después sigue por terreno más cómodo hasta La Caviella, y termina en Casielles, pueblo presidido por el campanario de la iglesia que servía para llamar a conceyu a los habitantes de la zona.





Fotos de Asturias

19 08 2009




Visitas al puerto de Gijón

19 08 2009

Autoridad Portuaria de Gijón

Fecha: 13/06/2009

Visitas en barco a las Obras de Ampliación del Musel
Viernes, Sábados y Domingos, desde el Puerto Deportivo
La Autoridad Portuaria de Gijón, desde el pasado 13 de junio, ha puesto en marcha un Programa de Visitas en Barco para acercarse al Musel y contemplar el estado de construcción del Nuevo Puerto Comercial que esta previsto finalice en el último trimestre del 2010.

Una embarcación de Lanchas Canteli ofrecerá excursiones de 1 hora 20 min. de duración, aproximadamente, que permitirán a los visitantes trasladarse hasta la Ampliación recorriendo las aguas del Puerto.

Las excursiones tendrán lugar viernes, sábados y domingos, y se realizarán los siguientes viajes diarios:*

* Horarios:
* 16:00 h. (sólo domingos)
* 18:00 h.
* 19:30 h.
* Precios:
* Adultos: 2 Euros.
* Niños: 1 Euro.

Los TICKETS pueden adquirirse, en la taquilla de Lanchas Canteli, ubicada en la rampa de La Barquera del Puerto Deportivo – frente a la estatua de Pelayo – desde donde se realizará también la salida en barco.

TELÉFONO DE INFORMACIÓN: 985 32 32 20 (lanchas Cateli)

* Las condiciones climatológicas condicionarán las salidas indicadas, así como la duración de las mismas.





La Foz de los Andamios (el Beyu de Ponga-Desfiladero del Sella)

16 04 2008


andaduras.com

Foz de los Andamios (Los Beyos)

Vivoli

¿Qué son los Beyos? No he conseguido saber de fuentes fidedignas que significa la palabra beyo, pero la conclusión que he sacado es que se llama beyo a los recortados picos que arañan el cielo astur como afiladas sierras, creando profundas hendiduras en las que en muchas ocasiones no permiten que se establezcan valles, tanta es la cercanía entre las moles rocosas, a veces surcadas por profundos arroyos que dan lugar a las “foces”como la de Los Andamios, de la que hablaré mas adelante, y otras muchas de espectacular belleza.

Se sitúa esta zona asturiana en los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa, en su parte comprendida entre el puerto de El Pontón y Puente Vidosa, según nos dirigimos a Cangas de Onis.

Afilados salientes en Los Beyos

Mi primer contacto con Los Beyos tiene lugar un día espléndido, soleado, cosa poco habitual en estas tierras, impactandome profundamente. Más tarde, visito la zona con calma, para lo que me dirijo a la localidad de San Juan de Beleño, que ostenta la capitalidad de la comarca. La zona es un conjunto de caseríos entre montañas, salpicados en un precioso valle.

San Juan de Beleño es una villa de fuerte sabor rural, rodeada de montañas de un verde intenso. La calle principal junto al río. Casas blancas contrastan con las tradicionales de piedra que encontramos en la parte alta, más tradicional, y en donde se asientan el ayuntamiento y la iglesia, junto a robles, hayas y castaños, poniendo el toque de color entre ellos.

Valle del Ponga

La carretera nos conduce haciendo un circulo a través de un precioso valle rodeado de montañas en cuyas cumbres las nubes juegan a esconder el sol. Contemplamos pequeñas aldeas llenas de encanto. El zigzaguear del asfalto nos obliga a ir lento, lo cual se agradece, las vistas merecen ser contempladas. De vez en cuando nos paramos en los bordes del camino para contemplar con calma el paisaje.

Pasa el tiempo lento, al cabo de un rato la carretera, mas bien pista asfaltada, discurre junto a un río que nos acompaña hasta nuestra salida del circo montañoso, y va a desembocar al Sella, río principal que riega estos Beyos encantadores.

Algo más arriba, se encuentra el puente de Huera, lugar donde arranca la ruta de LA FOZ DE LOS ANDAMIOS. Es esta una ruta cómoda. Se asciende por una estrecha pista asfaltada, por la que solo cabe un coche, y que es mejor subir a pie, de lo contrario no podríamos contemplar tan precioso paraje. Aparcamos el coche en un recodo de la carretera y comenzamos nuestro andar.

Los helechos cuelgan de las paredes

Caminamos bajo una pared rocosa, arqueada como si quisiera cubrirnos con su cresta saliente y por la que de vez en cuando oímos rodar piedras que vienen a caer junto a nosotros. A nuestra derecha el río Vivoli corre tan profundo que es difícil a veces verlo, va escondido entre frondosa vegetación, avellanos en su mayor parte, aunque no falta una gran diversidad de árboles y arbustos.

Los bordes de la carretera son un verdadero jardín, enormes helechos salpicados de las más diversas y desconocidas flores. Las mariposas constantemente revolotean entre ellas. Frente a nosotros, una hermosa chorrera de agua se desliza por una verde pared de helechos y enredaderas.

La ascensión no es dura, pero constante. No se hace fatigosa, hay que parar de vez en cuando, no podemos evitarlo, las cascadas que surgen de lo más alto caen ruidosas, primero al asfalto, después por la gran pared que bordea el río. Este se desliza saltando por las piedras que le hacen retorcerse una y otra vez para abrirse camino en su rápida bajada al Sella.

Ya casi al final de la ascensión se abre el encajonado cañón y se muestra a nuestros ojos la aldea de Vivoli, en medio de una verde y aterciopelada pradera.

Peña Vivolines

Una mole rocosa protege la aldea, Peña Vivolines. Sus paredes grises destacan en medio del verdor del valle.

Es un caserío pequeño, encantador, todas las edificaciones son de piedra, hórreos, paneras, casas… y la iglesia. Un conjunto digno del más hermoso cuadro. Parece que viéramos un escenario preparado a propósito, y sin embargo es una realidad, tan tangible y cierta como la dura vida de este puñado de gentes que viven en tan maravilloso entorno sin importarles el aislamiento en los nevados inviernos.

Creo que son personas muy inteligentes, que han sabido ver que no hay precio que pueda pagar semejante belleza. En el porche de una preciosa casa un paisano organiza la leña junto a su esposa, les saludamos y entabla amigable conversación con nosotros, incluso nos ofrece tomar algo y sentarnos con ellos. Se respira bondad en sus palabras y gestos, y al despedirnos me llevo una sensación de ternura y sosiego que me dura todo el día.

Regresamos por el mismo camino que vinimos. Ahora el paisaje parece diferente, la bajada, más cómoda, me hace reparar aún más en las flores que bordean el camino, es imposible conocerlas, creo que la mayoría de ellas son autóctonas, aunque también abundan los brezos, preciosos, de variados colores, rojos, blancos, malvas, rosas…

Profundos barrancos y afilados picos

En algunas laderas el serpol se adueña y las cubre por completo. En los bordes de la carretera abundan los helechos que se mezclan con toda clase de flores. Es una primavera en todo su esplendor.

Algunas son tan diferentes a todas las que he visto hasta ahora que me gustaría conservarlas todas, pero es imposible.

Y las mariposas… las hay por docenas,de un precioso color ámbar moteadas de negro, revolotean sin parar, no consigo hacerles una foto, y cuando lo consigo sale desenfocada, no paran en su aleteo, y las envidio, las envidio sinceramente.

Llegamos al final. Al final de la caminata y al final de las vacaciones. Lo siento, me ha calado hondo esta tierra, dura y dulce, de amable gente, siempre sonriente y afable.

Estas montañas me han calado más hondo aún que las altas cumbres de Los Picos, porque, a pesar de no ser tan conocidas, están impregnadas de belleza.





La Senda de la Jocica(Picos de Europa)

16 04 2008

El valle del río Dobra es uno de los parajes más fantásticos y menos visitados de las geografías de los Picos de Europa.

El acceso en coche desde Amieva hay que hacerlo con cuidado y precaución y se realiza por una estrecha pista de cemento que atraviesa zonas de pastos repletas de manadas de caballos, vacas y ovejas.

La Senda de la Jocica es un viejo camino de uso tradicional ganadero por los pastores de los concejos de Amieva, Sajambre y Baldeón. Los tres comparten en armonía desde hace siglos los pastos y las cabañas de la impresionante majada de Carombo, situada al pie de los fantásticos torreones calcáreos del macizo de Peña Santa, una montaña mítica para todos los montañeros y escaladores.

Muy pocas excursiones en Picos de Europa son por terreno llano. La joven geología de estas montañas es muy agreste y escarpada. Los lechos de los valles por donde discurren los ríos y arroyos están hundidos en descomunales depresiones de acceso complicado y laderas empinadas. Para acceder a los prados de montaña, y a los miradores que se abren en ellos, es necesario superar duras cuestas de grandes desniveles.

Rebaños de vacas y brañas en altura

¿De dónde salimos?

Central hidroeléctrica El Restaño en el valle del río Dobra.

¿Cómo llegamos?

En Cangas de Onís hay que tomar la N-625 por el valle del río Sella hasta la entrada del desfiladero de los Beyos, donde hay que desviarse a la izquierda hacia la localidad de Amieva.
Unos 200 metros antes de llegar a las casas del pueblo hay que tomar una pista de cemento que sale por la derecha y va ganando altura hasta el collado Escueru. Después de superar el collado hay que seguir por el mismo camino descendiendo entre prados y tenadas hasta las orillas del río Dobra, donde se aparcan los vehículos en el paraje de la central hidroeléctrica El Restaño.

Mapa del recorrido

FICHA TÉCNICA

Distancia: 6.4 km.
Fuentes: Hay fuente a lo largo del recorrido.
Desnivel: 200 metros.
Estación recomendada: Primavera, verano y otoño.
Duración: 3-4 horas.
Vegetación: Hayas y acebos.
Cartografía: Mapa Adrados 1:25.000 Picos de Europa Macizo Occidental. El Cornión.

¿Por dónde vamos a ir?

0-6,400 km

Central hidroeléctrica El Restaño. Hay que seguir caminando por la misma pista dejando el

Senda de la Jocica

río Dobra a nuestra derecha.

0,900-5,500 km

El camino atraviesa un puente de piedra sobre el arroyo Ozaina y sigue de frente por la mis

ma pis

ta. Durante el deshielo de primavera se forma una impresionante cascada en las montañas de la izquierda que da origen al arroyo y desemboca en el Dobra.
Este paraje se conoce como la majada del Ceremal, y es un lugar excelente para ver las manadas de c

aballos que pastan libres por las montañas y valles de Picos de Europa.

1,100-5,300 km

Comienza el tramo por el bosque del monte de Qileñu, con buenos ejemplares de haya y varios roda

les de acebos. Esta parte del itinerario es la más dura con desniveles que llegan al 15%.

2,750-3,650 km

Fin de la subida dura en los límites del bosque. El paisaje vuelve a estar definido por las montañas

calcáreas de los Picos. Hay que seguir por el mismo camino.

3,200-3,200 km
Presa de la Jocica y fin del primer tramo de la excursión. La vuelta a la central El Restaño es por

el mismo camino en agradable descenso.

6,400-0 km Central hidroeléctrica El Restaño junto al río Dobra.

¿Qué más podemos visitar?

Amieva. A lo largo de la historia, el caserío de Amieva ha sido una notable encrucijada de caminos entre la popular Senda del Arcediano, con una importante casa de postas, y la ruta empedrada que bajaba al Sella por la noble aldea de Cien, donde queda una casona del siglo XVII que perteneció la Casa de los Vega. En la parte alta de Amieva se encuentra el popular nogalón, del que cuelga la campana que se utiliza para llamar a conceyu a los vecinos del municipio para debatir los asuntos de interés general.

Argolibio. Es el conjunto arquitectónico más interesante de los pueblos del concejo de Amieva, al menos el que reúne más cantidad de edificios tradicionales. De las construcciones civiles destaca la Casa del Portalón, del siglo XVII, construida en piedra sillar labrada en las esquinas; y la Casona, también del siglo XVII, levantada en piedra a dos alturas con porche y dinteles de madera y galería superior de madera y piedra. La iglesia parroquial del pueblo fue una fundación medieval del siglo IX vinculada al convento de San Salvador de Oviedo.

. Los admiradores de la arquitectura tradicional no pueden dejar de visitar este tranquilo pueblito montañés. Las casas son un encanto con todo su tipismo y ornamentación costumbrista y rural. Destacan la Casa Peri, que fue un antiguo puesto de vigilancia defensiva, y, de manera especial, el famoso hórreo, el más grande de Asturias, con quince pegollos (apoyos de piedra), que es el resultado de la unión de dos grandes.

Cronicas





Así nos ven en Asturias

20 09 2007

La España verde, por YP2

Asturias, por Assadoasim

Asturias Paraiso Natural, por varios

Asturias de mis amores, por R.Duran

Cordillera Cantábrica, Picos de Europa, por varios

 Playas, por Aurora3

Y mis favoritas, que iré ampliando poco a poco

¿Quieres mandar las tuyas?. Anímate.





El cambio climático nos favorece.

21 08 2007

En mi opinion el supuesto “cambio cliimático”, de momento, nos favorece substancialmente:
1.-Aumenta la temperatura en el resto de España, y la gente huye del calor;
2.-Mejora el tiempo en Asturias (aunque este verano viene un poco húmedo)lo que nos coloca hacia un clíma mediterráneo, con más sol y todavía verde.
3.-El calor de Agosto hará que la gente quiera coger las vacaciones fuera de estación (desestacionalización).Lo que nos perjudica, a mi modo de ver, es el tiempo de LA TELE : Cuando dice: Agua en Asturias, o cuando dice 40 grados en toda España (sin decir que Asturias está a 20-25).

En cuanto a la regulación, esta puede realizarse por varias vias a la vez.
Los gobernantes, suelen ir rezagados, y muchas veces son obstáculo. eso sin contar las 17 legislaciones que tenemos.
El mercado. El cliente demanda y nosotros ofrecemos, sobre todo al aumentar la oferta
Internet: la democratización de la información. Al facilitarse el acceso del cliente a la información, y mejorar la capacidad de elección, se establecen las categorías ellas solas, y la selección.
En mi opinión debemos de mejorar la facilidad de elección del cliente. Es posible que lo que nosotros creemos que es mejor, no sea lo que quiere el cliente. Si establecemos demasiadas barreras y criterios restrictivos, nos podemos salir del mercado. Los gobernantes deben de establecer los marcos mínimos, de seguridad, y el caldo de cultivo para que todos nos desarrollemos, no solo los que ya están establecidos, o los más favorecidos por el dinero, la herencia, o el conocimiento. El turismo rural también nos da la oportunidad de democratizar el acceso a las microempresas, a toda una región que las necesita.

Si el gobernante quiere establecer barreras de entrada, lo tiene relativamente fácil. Debe de entrar en el juego: Controlar el cliente: El dueño del cliente puede exigir calidades a los proveedores. Si no estamos atacando en los flancos. El que tiene el cliente puede exigir al proveedor, pero a la vez le promete clientes si cumple con la calidad. Suele ser bastante mejor ofrecer incentivos que ir con el palo cerrando casas, no crees?.

Son los PORTALES, los que establecerán categorías, y colocaran a cada uno en su sitio.

En cuanto al cliente, efectivamente, social y sicologicamente ha cambiado.
1- quiere ir al campo, pero “sin moscas”. como tu bien sabes ya llegan con gps, movil, pda, wi, dvd, consola, etc…
2- en mi opinion aquello del perfil, (un invento de los publicistas para tratar de entender al público), ya no es tan así. Ahora lo entendemos mejor si hablamos de redes, circulos de influencia, prescriptores, bloggers o portales.
3- tenemos clientes jóvenes. Yo en su época, no salía NUNCA a un hotel. antes era bastante más elitista
4—-y siguientes. lo que todo el mundo conocemos, la desestacionalización, la fragmentación de las vacaciones, etc, etc.

La gallina de los huevos de oro: puede ser. Yo siempre lo he pensado. Hace más de 20 años que venimos diciendo lo mismo de Llanes, y cada vez tiene más público. Y Asturias sigue estando entre lo mejor valorado. Supongo que matas a la gallina cuando no das calidad: (das menos de lo que el cliente esperaba y paga). Pasa eso en Asturias??. No. no creo. Si es cuestión de estudiar y mucho sobre mercados, para entender esto. Yo particularmente, no me veo capaz de establecer un juicio formado.

Comentario a “Cambio Climático o Cambio Turístico” en el Blog de Juan Otero